Columna publicada originalmente en MDZ Online por Natalia Vivas.

En contextos de apertura comercial y alta competencia, la tentación de recortar márgenes y bajar precios suele presentarse como una salida rápida. Sin embargo, esta estrategia erosiona el valor percibido, destruye la diferenciación y compromete la sostenibilidad a largo plazo de las empresas.

  • El peligro de la guerra de precios: Competir únicamente por costos deja a las marcas atrapadas en una espiral sin retorno donde el cliente pierde la noción del valor real.
  • Estrategia vs. Impulso: La clave para liderar no pasa por achicar precios, sino por blindar la identidad de marca, potenciar el valor agregado y comunicar con precisión quirúrgica.

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Columna de opinión